RICHARD
BRANSON, BIOGRAFÍA
"Si la vida dependiera de los test de inteligencia, yo no habría
llegado muy lejos..."
Hubo
una época en la que Mike Oldfield y Richard Branson (uno de los mayores
empresarios del mundo) se llevaban hasta bien; un hoy, los dos se deben mucho.
Y es que Richard Branson fue el úncio que le dio una oportunidad a
Mike Oldfield para que publicase su Tubular Bells. Gracias a ello, Mike entró
por la puerta grande en el mundo de la música... aunque también
es verdad que gracias a la gran obra de Oldfield, Branson se convirtió
en millonario y pudo crear su imperio Virgin, que en la actualidad incluye
líneas aéreas y hasta su propia bebida refrescante.
Actualmente, Branson es el tercer hombre más rico de Gran Bretaña.
Su compañía, Virgin, incluye líneas aéreas, bebida
de cola y una empresa de vestidos de novia. Posee más de 2400 millones
de dólares de fortuna, una sala de lujo privada de billar en las Islas
Vírgenes (una de esas islas es de su propiedad), una mansión
en Mallorca y un lujoso domicilio en Londres. Es hora de saber un poco más
de este estrafalario empresario que no duda en vestirse de novia para promocionarse.
Las historia del empresario sin estudios Richard Branson está llena
de desafíos, riesgos y juego; pero no siempre conoció Branson
el éxito; su cartera ha estado en varias ocasiones en números
rojos, fruto de su pasión por fundar y crear nuevas compañías
y empresas, que no siempre funcionaban.
Su abuelo fue juez del Tribunal Supremo por los años veinte, y su padre
un magistrado. Eva Branson no vio complido su deseo de que su hijo fuera Primer
Ministro. Cuando Richard sólo tenía once años, su madre
le retaba con desafíos desproporcionados para la edad de Branson para
probar su fortaleza de carácter; en cierta ocasión, su madre
le propuso recorrer ochenta kilómetros en bilicleta.
Pero antes, con ocho años, Richard Branson aún era incapaz de
leer y escribir. Con doce años descubrieron que tenía dislexia.
"En ciertas asignaturas me resultaba imposible aprender, como Francés.
También era incapaz de hacer las operaciones matemáticas más
básicas" Recuerda el propio Richard sobre aquella dura etapa escolar.
Richard pudo superar estos problemas de forma drástica: un preparador
personal le azotaba y castigaba duramente hasta que Branson terminó
por memorizar cifras y datos como un ordenador. "Cuando hice un test
de inteligencia, terminé por entregarlo en blanco, sin marcar ninguna
respuesta; estaba totalmente en blanco. Lo peor es que si la vida dependiera
de los test de inteligencia, segurísimamente, yo no habría llegado
mu lejos..." Y lo dice el tercer hombre más rico de Inglaterra,
condecorado con el título Sir de Inglaterra (Caballero de Inglaterra)
de la mano de Isabel II por su capacidad iniciativa empresarial.
"¡Venga, vamos a divertirnos!" Este es el lema empresarial
de Richard Branson. Y no es broma; cuando en su etapa escolar era el último
de la clase debido a su problema de dislexia (que hoy en día
le hace incapaz de utilizar correctamente su memoria a corto plazo) la revista
"El Estudiante" que fundó cuando cursaba secundaria, fue
su válvula de escape a todos sus problemas. Y no se trataba de las
típicas y estúpidas revistas para críos disponibles en
muchos centros educativos actuales: "El Estudiante" contó
con la colabroración de, entre otros, Mick Jagger, John Lennon, Vanessa
Redgrave y Jean Paul Sartre. Su idea de contar con colaboraciones de famosos
artistas de música y televisión se cumplió. Eso sí,
el director de su escuela aseguró que Richard acabaría siendo
famoso... o ingresando en la cárcel. Cuando un grupo de policías
de aduanas registró varios almacenes Virgin, esa pofecía de
su director de escuela se cumplió: Branson pasó una noche en
la cárcel por exportar discos, algo ilegal. La primera pofetización
de su antigüo director de escuela se cumplió... poco tiempo pasaría
hasta que la segundo también se hiciera realidad...
Branson se dio cuenta perfectamente del gran negocio que había en la
venta de discos a bajo precio. Su oferta a los lectores de "El Estudiante"
había sido un éxitos, y nació Virgin, una compañía
de venta de discos de descuento. ¿Y el nombre de Virgin (Virgen) de
dónde viene? "Muy sencillo- explica Branson- Se lo puse porque
éramos totalmente vírgenes en este tipo de negocios."
Poco después conoció a Mike Oldfield, un melenudo músico
que había sido rechazado por todas las discográficas, y que
buscaba una para publicar el que sería su primer y exitoso disco Tubular
Bells. Richard estaba por aquélla época pensando en dar el gran
paso de dejar el negocio de la venta por correo y de discos de descuento para
empezar a publicar discos bajo su propio sello Virgin. Aquella arriesgada
propuesta del joven hippie Mike Oldfield le debió exitar mucho, como
cuando su madre le retó a recorrer 80 kilómetros en bici cuando
tenía once años. Con varios productores de Virgin, Mike y Richard
plasmaron el que sería considerado poco tiempo después como
uno de los mejores discos de la hisotira de la música: Tubular Bells.
Pero Mike Oldfield aún se queja del trato recibido por su jefe: "Richard
no tenía ni idea de música. Tratar de hacer publicar Tubular
Bells tal y como yo lo quería era como llevar una enorme roca cuesta
arriba."
Tubular Bells fue un exitazo; se vendieros millones de copias por todo el
mundo (en la actualidad se contabilizan unas 18 millones de copias vendidas
de Tubular Bells). Gracias a llo, Virgin Records despegó: Richard Branson
creó 200 empresas en 22 países diferentes y tres continentes,
amasando una fortuna de 2400 millones de dólares, estando involucrado
en negocios de ferrocarriles, tiendas de discos, cines, cosméticos,
refrescos de cola, licores... "Mi principal interés en la vida
es plantearme retos aparentemente imposibles" Asegura Richard. Sin duda,
no es difícil de creerle. Tras saciar su sed de crear nuevas y variadas
empresas, Richard se divierte afrontándo nuevos e increíbles
desafíos; el aire es su otra pasión; obsesionado con ser el
primer ser humano en dar la vuelta al mundo en globo, fracasó en sus
numerosos intentos, pero logró ser el primero en cruzar el Océano
Atlántico y el Pacífico en lancha motor y globo aerostático.
Cuando inauguró su empresa de tiendas de trajes de novia, no dudó
en provar uno de sus vestidos, y asistió así a al acto ante
la incredulidad y sorpresa de todos los periodistas, que no dejaban de disprar
sus cámaras de fotos ante la desvergonzada pinta de Richard. Más
atrevido fue cuando en un anuncio televisivo apareció completamente
desnudo corriendo por la playa...
Pero no todo son éxitos en la carrera profesional de este hombre: en
1992 se vio obligado a vender su más preciada creación: Virgin
Music, para tratar de salvar de la ruina a Virgin Air, la compañía
aérea que acababa de crear. En el año 2000 tambiéhn tuvo
que vender gran parte de Virgin Atlantic (el 49%) para tratar de salvar de
la crisis a Our Price, una cadena de tiendas de discos.
Lo cierto es que pocos casos hay como el de Richard Branson, un personaje
sin complejos, excéntrico, entusiasta de los retos y lleno de inquietudes
empresariales. Cuando vendió Virgin Music a EMY confiesa que llegó
a casa y se puso a llorar. Lo cierto es que no sabemos con qué nos
puede sorprender Richard en el futuro. ¿Cuáles serán
sus próximos y locos proyectos? Sólo el tiempo lo dirá...
Héctor
Campos
Bibliografía: "Loosing my Virginity, by Richard Branson"