Tubular Bells II
Fecha de lanzamiento: 31 de agosto de 1992
Discográfica: WEA UK.
Grabado en Los Ángeles
Producido por Tom Newman
Portada: Bill Smith studio


1992 vio un divorcio muy comentado: el de Mike Oldfield con Virgin. Ese mismo año, Mike se preparaba para sacar al mercado su nuevo disco con nueva discográfica, WEA. Y su nombre no podía ser más especial: Tubular Bells II. Y es que la venganza de Mike hacia Virgin no se completó con Heaven's Open y Amarok (dos trabajos que "atentan" directamente contra la discográfica de Richard Branson), sino que continuó incluso habiendo acabado ya su contrato con ellos. Así, el primer disco de Mike Oldfield para WEA tendría precisamente el título que tanto le pidió Richard Branson que le pusiera a Amarok. Ahora, ya lejos de las sucias zarpas de Virgin, Mike se burlaba de ellos "regalando" a Warner todo un Tubular Bells, o lo que es lo mismo, todo un número uno en ventas asegurado.


Mike Oldfield toca:
Guitarra eléctrica, clásica, flamenco y de 12 cuerdas, Mandolin, Banjo, Double speed guitar, Piano de cola, órgano Hammond, sintetizadores (Korg M1, Ensoniq SD1 y Kurzweil K2000) y programación, Tímpano, Glockenspiel, triángulo, tambores, Cymbals, percusiones de jueguete, Handclaps, Orchestral bass drum, campanas tubulares (por sintetizador, ver curiosidades más abajo) y voces.

Otros músicos:
John Robinson - Percusiones en "Altered States"
Susannah Melvoin, Edie Lehma y Sally Bradshaw - Voces
P.D. Scots banda de gaiteros y la banda Celtic Bevy band - Gaitas
Jamie Muhoberac - Teclads adicionales y loops de percusiones.
Eric Cadieux - Programación adicional.
'A strolling player' - Maestro de ceremonias (Alan Rickman)


Los comentario nada más salir el disco fueron unánimes incuso entre sus propios seguidores: ¿se estaba Mike autoplagiando? Muchos llegaron a pensar en un Mike Oldfield, viejo, cansado y sin ganas de crear algo nuevo; pero lo cierto es que el tiempo ha dado la razón a aquellos que mantenían, pese a las absurdas críticas, que la calidad que guardaba Tubular Bells II era comparable, incluso, con el Tubular Bells original de 1973. Y así es: Tubular Bells II es toda una obra de arte, uno de los mejores disco del músico inglés en toda su carrera. Su clave es esta: desarrollar el Tubular Bells de 1973 fase a fase, pasaje a pasaje, melodía a melodía, pero haciéndola sonar difirente, introduciendo nuevos cambios. El resultado sólo puede calificarse de excelente. Eso sí, sorprende el hecho de que la obra fuera dividida en canciones de unos cuatro o cinco minutos cada una, más o menos. Fue una solución que no introducía el Tubular Bells I. Pero es que la era del CD ya estaba en pleno auge, y de esta manera, los que se compraran el disco en CD, podría seleccionar cada pasaje con más facilidad.

Tubular Bells II desarrolla todas las ideas de Tubular Bells, con la tecnología actual, y con nuevas melodías, igual de bellas que las de 1973. Además, Mike demostró que la música instrumenal no estaba pasada de moda, y llegó al número uno en muchos países (incluído España), saliendo en numeroso programas de televisión, galas, conciertos, especiales... Ello fue, quizá, también gracias su nuevo contrato con Warner, su nueva discográfica, que le promocionó realmente bien (como debía ser).

WEA se diferenciaba de Virgin en varios aspectos, buenos y malo: si bien WEA sí que respetaba la instrumentalidad de Mike, Oldfield tuvo que soportar (y todos sus seguidores) las odiosas y horribles veriones tecno-house de discoteca que aparecían en cualquier single que sacara al mercado. Temas bochornosos (que aún hoy día siguen publicándose con el nombre de Mike en la portada, aunque Mike no tenga nada que ver con ellos), de los que Mike declaró: "Es como si maltratasen a mis hijos. Me parece como un robo." Sin duda. Algo tan feo, como pegar a un padre...

Pero Tubular Bells era un gran disco. La producción volvía a ser de Mike Oldfield, junto con Trevor Horn y, cómo no, su viejo amigo Thom Newman. El estreno del disco fue espectacular: un memorable concierto enfrente del Castillo de Edimburgo, retransmitido en directo en España por Cadena 100. Esta cadena española de radio ha llevado una relación muy estrecha con Mike hasta la fecha: Tubular Bells y Cadena 100 nacieron prácticamente en el mismo año, y Carlos Finaly (comentarista de Cadena 100) entabló una relación con Mike que se plasmó en la increíble grabación de un single con una versión de la canción The Bell, cantada en español. Una auténtica rareza, comercializada sólo como single limitado, casi imposible de conseguir, excepto por Internet. Desde Tubular Bells II, Cadena 100 ha ofrecido lagos e interesantes especiales de cada nuevo disco de Mike, con entrevistas y extractos.


Curiosidades:
Campanas falsas. Aunque el sonido de las campanas tubulares se deja escuchar por todo el disco, realmente no son campanas tubulares reales, sino sintetizadores. Las del disco parecen haber disco creadas con un Korg M1 y Kurzweil K2000. Las versiones de los distingos singles, como la versión española de The Bell por Carlos Finaly, sí que contienen un sonido de campana más real.

The Bell and the Master of ceremonies. Para elegir un Maestro de Ceremoniar con el que acabar la primera parte, Mike probó con varios personajes. Al final, el actor Alan Rickman ("La Jungla de Cristal", "Harry Potter") fue el elegido por su voz "Shakerperiana". Otros en probar fortuna fueron el actor cómico escocés Billy Connolly o Viv Stanshall, primer Maestro de Ceremonias de Tubular Bells I, con quien grabaron un single promocional. Viv murió al poco tiempo de la publicación de dicho single. También se grabaron versiones en inglés y alemán (Otto, cómico alemán) y en español (Carlos Finaly). Para la presentación del disco en directo, el 4 de septiembre de 1992 en el Castillo de Edimburgo, Mike contó con la colaboración del actor Jhon Gordon Sinclair.

Tubular Bells II y Arthur C. Clarke. Mike siempre ha sentido debilidad por este afamado escritor. Su película favorita fue escrita por él ("2001, una odisea del espaio") y Tubular Bells II parece tener ciertos vínculos con la obra de Arthur, al menos en los títulos de las canciones. "2001, Una Odisea del Espacio" parte de la idea de varias historias. Una de ellas se llamaba The Sentinel (Sentinel es el primer corte de Tubular Bells II), y trata de una pirámide descubierta en La Luna. La quinta canción de Tubular Bells II, Sunjammer, también parece ser una referencia de la obra de Clarke: Sunjammer era el título de un relato que más tarde acabó llamándose "The wind from the sun". De igual manera, otras canciones parecen basada en el espacio o en obras de ciencia ficción de otros autores, como Dark Star, una película del famoso director Jon Carpenter rodada precisamente en 1973, el año de publicación de Tubular Bells I.

Tervor Horn, «Yo no he sido». Mucho se le ha criticado a Mike por contar en la producción con Tervor Horn. Se dice que fue una influencia directa en el sonido comercial del disco, pero lo cierto es que él a penas influyó, como él mismo declaró: "Yo tan solo estaba para ayudar en el parto. Tan solo quería evitar que el niño y la madre sufrieran daños; eso es lo que hacen los productores. Muchas de las ideas de Tubular Bells II las tenía Mike en su cabeza, así que yo no podía saber qué iba a pasar. Todo llegaba directamente de su cabeza, así que yo no tenía una visión completa de cómo iba a sonar. Mike sabe cuidarse solo. Tocó todo en Tubular Bells II; puede hacer de ingeniero, de músico, de productor... Así que había veces en las que yo y el otro tipo que produjo el disco (Tom Newman) nos sentábamos en la parte de atrás del estudio, en sillas, sin hacer nada, viendo a Mike hacerlo todo."


ESPECIAL TUBULAR BELLS II 10º ANIVERSARIO
LA PRIMERA SECUELA DEL MITO CUMPLE SU PRIMERA DÉCADA

(publicado en octubre de 2002)

En 1992 se produjo un divorcio muy comentado: el de Mike Oldfield con Virgin. Después de casi veinte años juntos, discográfica y artista rompían sus lazos de unión tirándose los trastos a la cabeza. Mike atacaba a Virgin asegurado que le presionaban para hacer canciones comerciales, y les acusaba de preocuparse más por las ventas que por la música; "Cuando Richard Branson venió la compañía a EMI, mis temores se confirmaron: Virgin ya no era más que una sociedad anónima más..."
Y ya libre de las zarpas de Virgin, Mike se preparaba para sacar al mercado su nuevo disco con su nuevo sello, WEA. Y su nombre no podía ser más especial: Tubular Bells II. Un acontecimiento histórico en el mundo de la música: el nacimiento de la primera secuela del mito de 1973.

Ahora, cuando se cumplen diez años de la publicación de Tubular Bells II, es hora de echar la vista a trás y repasar el mejor disco de Mike Oldfield con WEA y, según muchos fans, uno de los mejores de toda la carrera del músico inglés.
Desde el primer momento en el que Mike anunció que haría Tubular Bells II, las voces críticas se levantaron rápidamente. Oldfield salió al paso de todas ellas asegurando que el dinero no le hacía falta, que lo que a él le importaba realmente era el placer que obtenía al hacer discos, no cuántas copias vendía. Y probablemente sea cierto. Pero estaba claro, desde antes del lanzamiento, que Tubular Bells II iba a triunfar en el panorama musical de la época: viejos nostálgicos, seguidores acérrimos y nuevos fans se lanzarían a comprar el disco... Eso si la campaña publicitaria fuese buena... Y lo fué: Mike quería presentar a lo grande su nueva obra, y así, eligió el Castillo de Edimburgo como marco incorparable al concierto de la Premier Tubular Bells II. Cadena 100 (España) y la BBC Televisión retransmitieron el precioso evento en directo. Fue el 4 de septiembre de 1992. Una calidad de sonido magistral y una interpretación inolvidable de todos los músicos, con Mike al teclado, guitarras y coros, hizo a WEA animarse y publicar el concierto en VHS y DVD años más tarde.

Gran disco, gran promoción
Tubular Bells II se había puesto a la venta sólo unos días antes, el 31 de agosto, y ya estaba escalando posiciones en las listas de más vendidos europeas y americanas. En España, Tubular Bells II fue rápidamente número uno, e incluso se grabó una versión en español de uno de los temas del disco, The Bell, con Carlos Finaly (antiguo locutor de Cadena 100 Radio) como vocalista, para un single promocional. Mike también actuó en otros programas televisivos españoles, como "Viéndonos" de TVE o la gala "Carnavales de Tenerife", donde actuó en directo interpretando dos canciones de su nueva obra. Con toda esta promoción, y por supuesto la gran calidad del disco en sí, no es de extrañar que Tubular Bells II fuera número uno en nuestro pais... durante meses... La renovación del mítico álbum de 1973 llenaba espacios de radios y momentos televisivos todos los días.

Los sencillos de los 90... ¡Qué gran época!
Internacionalmente, el trabajo también estaba siendo muy aceptado; incluso una versión de Sentinel fue interpreada (en Playback, eso sí) por Mike en el concierto de Módena de "Pavarotti & Friends." La promoción continuó con la publicación de los sencillos, con muchas e inolvidables sorpresas: a la versión en español de The Bells (También se hizo lo mismo pero en Alemán) hay que añadir Early Stages, una canción que unía las melodías de Tubular Bells y Tubular Bells II y que se publicó en el primer sencillo, Sentinel. Early Stages fue grabada antes de comenzar el proyecto de Tubular Bells II, y muestra un sonido muy parecido a Tubular Bells I , más oscuro y tosco. De hecho, esta era la idea que tenía Mike Oldfield para Tubular Bells II: repasar, segundo a segundo, Tubular Bells para mejorarlo, adaptarlo y retocarlo, pero sin cambiar sus melodías. A medida que se fue desarrollando el proyecto, Mike se encontró con un montón de ideas nuevas, melodías merecedoras de estar presentes en un nuevo trabajo, y así el proyecto se transformó en lo que ahora es. Probablemente, la llegada de Trevor Horn (productor de Tubular Bells II) dio al disco más luz y "alegría".
El segundo sencillo también iba a estar acompañado de un gran regalo que ayudó a impulsar otra vez a Tubular Bells II en las listas de más vendidos: "Silent Night", o lo que es lo mismo, Noche de Paz; una estremecedora y emocionante versión del mágico villancico, publicado en el single de Tatoo, cercano a fechas navideñas. Este single, con portada holográfica, presentaba también una versión edit de Tattoo y varios temas en directo extraídos del concierto de Edimburgo... Una auténtica joya.

Los títulos de los temas... ¿casuales?
Aunque Tubular Bells II se puede considerar, como su predecesor, una obra dividida en dos partes perfectamente diferenciadas, debido a la creciente proliferación del disco compacto en la época, se optó por nombrar y separar las melodías en pistas, aunque estas se encuentren todas unidas entre sí musicalmente, a fin de ser más facil su selección en los reproductores de CD. Varios de los títulos de los temas de Tubular Bells II hacen referencia al espacio (Dark Star o Weightless son los ejemplos más claros) y a obras de ciencia ficción como "Sentinel", que hace referencia a uno de los cuentos que forman parte de "2001, una odisea del espacio" (la película preferida de Mike Oldfield), en la que los humanos encuentran una extraña pirámide negra en la Luna. De igual forma, Sunjammer era el título original de un relato de ciencia ficción que al final acabó llamándose "The wind from the sun." Dark Star, para finalizar, también fue el nombre de una película de ciencia ficción de Jhon Carpenter, estrenada el mismo año que fue publicado Tubular Bells: 1973.