Muchos son los seguidores que miran a Heaven's Open con mala cara. Hay quien, incluso, afirma que lo hizo "malo aposta." Lo cierto es que en el que fuera el último disco de Mike Oldfield con Virgin, este que examinamos, encontramos muchas de las peores canciones de Mike, al menos de su etapa con Virgin. Pero, eso sí, canciones llenas de ataques, ironías, sarcasmos e, incluso, insultos contra el Imperio Virgin; una discográfica que estuvo apunto de hundir a Mike Oldfield como músico. En 1991 (año de publicación de Heaven's Open) el largo e interminable contrato que había firmado un melenudo hippy allá por los años '70 con su amigo Richard Branson, concluyó. El propio Mike confesó un día que fue una locura y un tremendo error haber aceptado ese contrato: trece discos para Virgin. Pero el día de la despedida, muy esperado por Oldfield, llegó. Y, en 1991, les dijo adiós con un disco cargado de alusiones a la libertad (Mike se sentía libre, ahora lejos de las zarpas de Virgin, de ahí el título del disco: Cielo Abierto) y ataques contra las ansias de ganar dinero de Branson y su ya multinacional Virgin. Por eso, si bien Heaven's Open es, en general, un disco bastante flojo, representa todo un icono de libertad para nuestro músico: desde la misma portada (en la que podemos ver a tres palomas blancas escapar de un huevo roto, una idea basada en la que quería Richrd Branson como portada para Tubular Bells) la idea de libertad está presente. Eso sí, los temas buenos no faltan en ningún disco de Oldfield, y en este trabajo no podemos dejar de destacar No Dream y el corte que da nombre al disco: dos canciones realmente apoteósicas.


El hecho de que en la portada leamos "Michael Oldfield" por primera y única vez en toda la discografía del músico inglés no es casual. Oldfield eligió su nombre de pila más formal simplemente para fastidiar un poco más, si cabe, a Virgin. Pero lo curioso es que este nombre "Michael" fue el que le propuso el propio Richard Branson en 1973 cuando Mike sacó su primer disco Tubular Bells. Ahora, con Heaven's Open, Mike hacía caso a su jefe... casi veinte años después...

El otro hecho más destacado de este disco es que Mike canta todas las canciones menos la última, que es instrumental. De esta manera, Oldfield demuestra que también domina de forma magistral un "instrumento" que había utilizado poco hasta ahora: la voz. Para ello, Mike tomó clases de canto, que le fueron muy bien, escuchando los resultados. Aunque Mike se lamenta del hecho de que nadie le ha reconocido como un gran cantante, excepto una persona muy especial: "Tan sólo Jacques Villeneuve (Campeón del Mundo de Fórmula Uno en 1997) me ha dicho que canto bien". En una reciente entrevista, Anita Hegerland (vocalista y esposa de Oldfield en los 80) confesó que fue ella quien le aconsejó a su entonces marido que cantase él mismo los temas de su entonces nuevo disco, al escucharle en las maquetas que grabó en su casa.

Y aunque hemos asegurado que Heave's Oen no es un gran disco, la calidad está siempre presente en un trabajo de Oldfield. De ello es buena prueba No Dream, Heaven's Open y, quizá, Gimmy Back. En la parte opuesta podríamos situar a Mr. Shame (Señor Verguenza... ¿Richad Branson...?). Make Make también delata poca calidad, aunque no podemos pasar por alto sus continuos ataques contra la Virgin. En varios párrafos de esta canción podemos escuchar: "Mona Lisa, ¿No puedes dejar de buscar? ¿Es que no sabes que ya no somos Virgin...?" El estribillo es, además, toda una revelación de lo que era realmente la discográfica Virgin: una gran fábrica para hacer dinero sin importar la calidad del producto: "Estamos para hacer y hacer (...) Acumulamos. Da igual si es falso, falso. Estamos para hacer, hacer. (...) Construir nuestra torre. Sobre la resbaladiza arena. No tienes ni idea de lo que es un apretón de manos. Ninguna caballerosidad. ¿A quién le importa cómo te siente? Este no es un lugar para grandes ideales."

La última canción, Music From the Balcony, podría ser considerada quizá como una de las más raras de los instrumentales medios de Mike. Un tema flojo, que quizá intentó ser una continuación de Amarok pero que no llegó, ni mucho menos a su calidad musical. Por lo menos, eso sí, es de agradecer la variedad de sonidos e instrumentos, aunque estos estén, en alguna ocasión, desperdigados a lo largo de los veinte minutos de canción como quien da brochazos a una pared en blanco aleatoriamente. Music From the Balcony fue la última canción de Mike Oldfield para Virgin, y también fue tan descarada en este sentido como lo fuera Amarok sólo un año antes. Eso sí, las críticas no se callaron, y pusieron a Mike Oldfield a caldo, tachándole le "un artista con el rumbo perdido" que compone "como quien enristra salchichas". Lo cierto es que tras la genialidad de Amarok, Music from the Balcony y todo el Heaven's Open en general dejaron un sabor muy amargo en el paladar de sus seguidores. A estos ya sólo les quedaba esperar qué es lo que depararía el futuro a Mike Oldfield, ya sin discográfica, ya lejos de las sucias manos llenas de dinero de Virgin. Mike era libre. Así se puede percibir en el tema Heaven's Open, en donde podemos encontrarno a un Mike Oldfield feliz y dispuesto a recuperar el tiempo perdido en Virgin.