10 años de Tubular Bells II, la primera secuela del mito
Publicado en agosto de 2002Ç

En 1992 se produjo un divorcio muy comentado: el de Mike Oldfield con Virgin. Después de casi veinte años juntos, discográfica y artista rompían sus lazos de unión tirándose los trastos a la cabeza. Mike atacaba a Virgin asegurado que le presionaban para hacer canciones comerciales, y les acusaba de preocuparse más por las ventas que por la música; "Cuando Richard Branson venió la compañía a EMI, mis temores se confirmaron: Virgin ya no era más que una sociedad anónima más..."
Y ya libre de las zarpas de Virgin, Mike se preparaba para sacar al mercado su nuevo disco con su nuevo sello, WEA. Y su nombre no podía ser más especial: Tubular Bells II. Un acontecimiento histórico en el mundo de la música: el nacimiento de la primera secuela del mito de 1973.

Desde el primer momento en el que Mike anunció que haría Tubular Bells II, las voces críticas se levantaron rápidamente. Oldfield salió airoso de todas ellas asegurando que el dinero no le hacía falta, que lo que a él le importaba realmente era el placer que obtenía al hacer discos, no cuántas copias vendía. Y probablemente era cierto. Pero estaba claro, desde antes del lanzamiento, que Tubular Bells II iba a triunfar en el panorama musical de la época: viejos nostálgicos, seguidores acérrimos y nuevos fans se lanzarían a comprar el disco... Eso si la campaña publicitaria fuese buena... Y lo fué: Mike quería presentar a lo grande su nueva obra, y eligió el Castillo de Edimburgo como marco incorparable al concierto de la Premier Tubular Bells II. Cadena 100 (España) y la BBC retransmitieron el precioso evento en directo. Fue el 4 de septiembre de 1992. Una calidad de sonido magistral y una interpretación inolvidable de todos los músicos, con Mike al teclado, guitarras y coros, que hizo a WEA animarse y publicar el concierto en VHS y DVD, años más tarde. Lamentablemente, el sonido no era el real en directo, sino pasado por el estudio para mejorarlo.

Gran disco; gran promoción
Tubular Bells II se puso a la venta sólo unos días antes del concierto en Edimburgo, el 31 de agosto, y ya estaba escalando posiciones en las listas de más vendidos de Europa y Norteamérica. En España, Tubular Bells II fue rápidamente número uno, e incluso se grabó una versión en español de uno de los temas del disco, The Bell, con Carlos Finaly (antiguo locutor de Cadena 100 Radio) como maestro de ceremonias, para un single promocional. Mike también actuó en otros programas televisivos españoles, como "Viéndonos" de TVE o la gala "Carnavales de Tenerife", donde actuó en playback interpretando Tattoo y Sentinel. Con toda esta promoción, y por supuesto la gran calidad del disco en sí, no es de extrañar que Tubular Bells II fuera número uno en nuestro pais... durante meses... La renovación del mítico álbum de 1973 llenaba espacios de radios y momentos televisivos todos los días.

Los sencillos de los 90... ¡qué gran época!
Internacionalmente, el trabajo también estaba siendo muy aceptado. Incluso una versión de Sentinel fue interpreada (en Playback, eso sí) por Mike en el concierto de Módena de "Pavarotti & Friends." La promoción continuó con la publicación de los sencillos, con muchas e inolvidables sorpresas: a la versión en español de The Bell (también se hizo lo mismo pero en Alemán) hay que añadir Early Stages, un tema que unía las melodías de Tubular Bells y Tubular Bells II, y que se publicó en el primer single: Sentinel. Early Stages fue grabada antes de comenzar el proyecto de Tubular Bells II, y muestra un sonido muy parecido a Tubular Bells, más oscuro y tosco. De hecho, esta era la idea que tenía Mike Oldfield para Tubular Bells II: repasar, segundo a segundo, Tubular Bells para mejorarlo, adaptarlo y retocarlo, pero sin cambiar sus melodías. A medida que se fue desarrollando el proyecto, Mike se encontró con un montón de ideas nuevas, melodías merecedoras de estar presentes en un nuevo trabajo, y así el proyecto se transformó en lo que ahora es. Probablemente, la llegada de Trevor Horn (productor de Tubular Bells II) dio al disco más luz y "alegría".
El segundo sencillo también iba a estar acompañado de un gran regalo que ayudó a impulsar otra vez a Tubular Bells II en las listas de más vendidos: "Silent Night", o lo que es lo mismo, Noche de Paz; una estremecedora y emocionante versión del mágico villancico, publicado en el single de Tatoo, cercano a fechas navideñas. Este single, con portada holográfica, presentaba también una versión edit de Tattoo y varios temas en directo extraídos del concierto de Edimburgo... Una auténtica joya.

Los títulos de los temas... ¿casuales?
Aunque Tubular Bells II se puede considerar, como su predecesor, una obra dividida en dos partes perfectamente diferenciadas, se optó por nombrar y separar las melodías en pistas, debido a la creciente proliferación del disco compacto en la época, aunque éstas se encuentren unidas entre sí musicalmente, a fin de ser más facil su selección en los reproductores de CD. Varios de los títulos de los temas de Tubular Bells II hacen referencia al espacio (Dark Star o Weightless son los ejemplos más claros) y a obras de ciencia ficción como "Sentinel", que hace referencia a uno de los cuentos que forman parte de "2001, una odisea del espacio" (la película preferida de Mike Oldfield), en la que los humanos encuentran una extraña pirámide negra en la Luna. De igual forma, Sunjammer era el título original de un relato de ciencia ficción que al final acabó llamándose "The wind from the sun". Dark Star, para finalizar, también fue el nombre de una película de ciencia ficción de Jhon Carpenter, estrenada el mismo año que fue publicado Tubular Bells: 1973.