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Discovery
transformó el pop en rock. Contenía canciones más rápidas
y fuertes. Para entonces Mike ya había reflejado su descontento con
Virgin con canciones como Shadow on the Wall (Crises). Oldfield llegó,
incluso, a denunciar al dueño de Virgin, Richard Branson, por estafa.
Una denuncia que no prosperó, ya que los dos implicados decidieron
arreglar sus asuntos sin contar con la Justicia. A Mike no le quedó
más remedio que seguir con Virgin hasta cumplir su interminable contrato.
Antes de ello, Oldfield realizó una soberbia, impresionante y preciosa banda sonora para la película The Killing Fields (traducida en España como "Los Gritos del Silencio"). Quizá no es es disco para escuchar tranquilamente sentado en el sillón, pero como banda sonora demuetra un gran talento. Una experiencia inolvidable de la que se editó la banda sonora en disco, aunque no cosechó ningún éxito comersial importante. Pero, sin duda, The Killing Fields se trata de una obra de arte; hasta el propio Arthur C. Clarke (autor de "2001, Una Odisea Espacial") confesó su debilidad y admiración por est trabajo. Pero Mike también salió enfadado con la experiencia, ya que no montaron del todo bien su música en la película y le obligaron a reescribir toda la obra en varias ocasiones, según los deseos cambiantes del director de la película («No me gusta hacer música para otros. La música es algo personal, la hago para mi. Por eso no creo que vuelva a hacer ninguna banda sonora más», declaró Mike). De esta manera, anunció que no iba a hcer ninguna Banda Sonora más, a menos que Spielberg o Kubrick se lo propusieran.. Con la muerte de Kubrick recientemente, sólo Spielberg tiene en su mano el volver a escuchar música de Mike en el cine. Incluso rechazó la proposición de musicar "Los inmortales III"). La BSO de The Killing Fields se cerraba con Etude, una versión que Mike hizo la canción "Recuerdos del Alhambra", del compositor español Francisco Tárrega. En su grabación participó activamente David Bedford, que arregló y conviertió en música lo que Oldfield iba grabando en el ordenador, e incluyó algunos temas muy bellos de su propia invención.
En
el mismo año (1984), y huyendo de los excesivos impuestos británicos,
Mike se fue a vivir a Suiza, a los Alpes, en donde se estableció su
propio estudio de grabación para dar cuerpo y forma a Discovery: una
demostración perfecta de que Mike Oldfield era tan bueno en música
instrumental como en pop y rock. Este disco, además, fue el primero
de Oldfield grabado fuera de Inglaterra; concretamente en Ginebra, a orillas
del lago Lemán («En días claros y soleados», como
asegura el cuadernillo del CD). En este álbum la música realmente
Oldfield quedaría tapada, al final del disco, en la canción
The Lake, la única enteramente instrumental del disco. La portada refleja
la situación de Mike en aquella época: su cara está medio
oculta, como su música entre tanto pop y rock.
Pasaron
los años y, en 1987, se publicó Islands, que sería un
disco tremendamente conocido por el gran público. La participación
en él de Bony Tyler ayudaría a incrementar su popularidad. El
primer tema del álbum sería una larga canción llamada
The Wind Chimes. Este sería precisamente el título
del
video-álbum que se lanzó al mercado junto con el disco. Y es
que a Mike Oldfield siempre le ha gustado experimentar, y en los '80 creyó
que el futuro de la música estaba en la imagen, así que no dudó
en gastarse millonadas en sofisticados equipos editores que se le quedaban
anticuados cada mes (con ellos empezó a apasionarse con el mundo audiovisual,
creando él mismo varios videoclips como el del single Pictures In the
Dark, o empezando a darle vueltas a la idea de hacer una especie de juego
visual y musical. «El futuro es la imagen. Se acabaron los discos solo
de audio.», llegó a declarar por aquellas fechas). El video-album
The Wind Chimes se publicó con los video-clips de casi todas las canciones
de Islands, además de otros temas de sencillos anteriores. Fue una
experiencia curiosa, pero sin nunguna clase de éxito: el video muestra
imágenes excesivamente retocadas por ordenador, mosaicos, fractales,
composiciones y texturas creadas por computadoras, aborígenes bailando,
paisajes sobrevolados y un despliegue de efectos que llegan a cansar. Oldfield
pasa por alto una máxima en producción y realización:
el ojo y, consecuentemente, el cerebro humano no son capaces de procesar una
gran cantidad de imágenes distintas por segundo. Sin embargo, hay algún
destello de belleza, y son especialmente destacables los videos de Magic Touch
y Pictures in the Dar. Pero Mike, desencantado, decidió olvidarse del
tema, regalar su costoso equipo a un colegio, y seguir haciendo música,
que era lo que realmente sabía hacer bien. Poco después estaba
a punto de producirse un hecho inédito en la discografía de
Oldfield: la publicación de un disco enteramente vocal con su nombre
en la portada...
